Blogtella al mar
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17 febrero 2012

Cuentos Consentidos



Y he aquí el segundo libro. Podeis comprar Cuentos consentidos en Papel

O comprar Cuentos Consentidos en formato e-book

En mi humilde opinión, es mucho mejor que Jueves. Quizá tiene menos gracia, pero al ser cuentos sueltos, se lee con mucha más comodidad. Y si uno no gusta, algún otro gustará.

Esto que pongo aquí arriba es la portada y la contraportada

14 febrero 2012

¿Por qué escribo?

Dicen que para conocer el aspecto de algo hay que dibujarlo. Que es el único modo de conocer todos sus detalles y colocarlos en su posición de un modo positivo.

Pero dibujar no sirve para los objetos no físicos. Para esos se necesita otro tipo de dibujos.

Ahí entramos los escritores. El único modo de entender una situación es escribirla.

Por supuesto, hay que trabajar en esa escritura igual que hay que trabajar en la pintura. Igual que un objeto o lugar físico (real o irreal, pero físico) se puede abocetar o esquematizar, con las acciones, las situaciones, se puede hacer lo mismo.

La pintura es como la escritura de lo externo, como una escritura superficial, de lo visible.
La escritura es como el dibujo del interior, como una pintura interior, profunda.

Por eso, cuando quiero conocer algo en profundidad lo escribo, porque sólo haciendo ese dibujo interno puedo llegar a conocer todos sus aspectos.

Definición de amor 5

Matilde y Tomás, cuando aun vivían separados, solían separarse en la casa de él, porque ella iba en coche a las afueras. Normalmente ella se apoyaba en su regazo y le apretaba un testículo. Él estaba incómodo y le dolía, pero nunca decía nada.

Supongo que eso sería una buena definición del amor: Aguantar un dolor soportable por la comodidad del otro

Supongo que es una buena definición porque es sacrificar algo por darle lo sacrificado a otra persona. Es la amabilidad más pura, dar sin recibir nada a cambio.

Tomás N

Mientras vuelve a Ciudad Vertical, Matilde escribe al cantautor. Le dice lo fabuloso que ha sido acostarse con él, lo grande que ha sido el polvo y como en el tren no deja de pensar en cuantas ganas tiene de volver a verle.. El responde distraido, en una cena, un poco para quitárselo de encima. Con suerte repite y otro polvete. Para ella, sin embargo, ha sido fastuoso, como una cumbre alcanzada que ni siquiera se planteaba alcanzar.

Matilde está emocionada, pero tiene que volver a la vida real, a Tomás. No quiere su rutina, pero en realidad es su vida real. Le llama y queda con él. Mientras llega, se queda mirando al techo, sonriente, contenta por lo que ha hecho.

Cuando llega a su destino, se ducha y se va a buscar a Tomás al trabajo. Cuando le besa se siente confundida. No hace ni dos horas que estuvo con el Cantautor. Recuerda una escena de una película que le gusta a Tomás sobre un tipo que acaba de enterarse de que su novia se la ha chupado a 37 tipos: "Cada vez que la besas estás chupando 37 pollas" le dice otro en la peli. No se ha lavado los dientes esta mañana, así que cuando le besa se acuerda de la escena y piensa que él también está besando al Cantautor. Menos mal que no hizo cosas peores. En todo caso, es una bobada, pero le hace sentirse un poco culpable. Y se lo tiene que compensar.

¿Y qué manera más fácil y cumplida de compensarlo y de descargar la culpabilidad que satisfacerle sexualmente? Matilde y Tomás tuvieron no hace mucho tiempo una época muy larga de insatisfacción sexual. Ahora que volvían a la normalidad, ¿Por qué no compensar esa época con justo lo contrario? Si Matilde se mostraba muy activa sexualmente no sólo aliviaría la culpabilidad, sino que le compensaría un poco - aunque él no sepa porque ha de ser compensado.

Por eso Matilde, antes de salir del trabajo de Tomás, aprovecha para ir al servicio y, por el camino a casa, le mete las bragas en su bolsa. En cuanto llegan,se mete en el primer pasillo, le pide que mire dentro de su bolsa y le arroja el resto de su ropa cuando él levanta la vista.

Matilde no hace esto sólo porque quiere quiere compensar a Tomás, también porque está contenta. Tiene dos novios.

10 febrero 2012

Jueves

Edit: Bajo el precio en Papel a más margen aun (vamos, que gano menos todavía) porque no había visto los gastazos de envío que se gastan estos tipos.


Jueves es el primero de los libros que he escrito y la narrativa continua más larga que he escrito hasta ahora.
En este momento es el único libro que tengo a la venta. Los dos siguientes, ya escritos pero en proceso de edición, son dos recopilaciones de cuentos.

Jueves no es una historia de amor, sino de desamor. De desamor y de obsesión, sobre todo de esto último.

Jueves es un chico que sufre Transtorno Obsesivo Compulsivo. De este transtorno es bien conocido gracias a películas como Mejor Imposible u otras, como el comportamiento compulsivo obstaculiza una vida normal. Pero menos veces, acaso ninguna, se tiene en cuenta la peor parte de este problema: Los pensamientos intrusivos, la imposibilidad de ignorar pensamientos que acuden a la mente como "astillas gordas", como rompehielos y que no se van hasta que no han reclamado atención suficiente.

Jueves cuenta la obsesión de Jueves por Europa. Por eso es un libro repetitivo y costoso, porque así de espesa y lenta es la mente de un TOC.

Para compensar, en mi humilde opinión, está bien escrito.

Me he dado cuenta de que no he escrito dedicatoria. Supongo que de tener que dedicárselo a alguien se lo dedicaría a:

-Cristina, que tiene tanto de Europa.
-Mercedes, que aguantó tanto de Cristina.
-Marifer, Ringo y Andrea, sin los que el asunto habría sido muy distinto y seguramente peor.
-Y a Rael, Enrique, Crul y Pedro, que son los únicos que han llegado, que yo sepa, hasta el final.

Hay dos maneras de adquirirlo:

En Papel, a través de Lulú (siento el precio tan alto) (5.10€)
En formato electrónico a través de Amazon (1.02€)

Prometo que los siguientes serán mejores.

Ahora, que si lo leen y quieren, su opinión es bienvenida en los comentarios.

Ahora sí

978-1-4710-7430-1

03 febrero 2012

Tomás M

Tomás y Penélope vuelven a verse y vuelven a casa de ella. Ella le espera dentro y le quita el abrigo. Entra en el baño y le pide que espere. Al rato le pide que venga a ver algo y le espera vestida con un collar de perlas y unas copas de champán. De fondo el Para Elisa de Beethoven, acompañando el agua que termina de llenar la bañera de agua caliente.

Se bañan y se secan. Cada uno se baña a si mismo, pero cada uno seca al otro. Entonces se van a la cama. En realidad el único que se va es Tomás, porque Penélope va sobre él a caballito. Él se va y la lleva. Hacen el amor, esta vez sin interrupciones, en silencio, sin decirse nada con la boca y mucho con los ojos.

Esta vez él ha triunfado. Ha llegado a su objetivo. Es un ganador. Un campeón. Y como tal vuelve a casa esa noche.

-¿Te vas?
-Claro. Tengo que dormir en casa.
-Pues vete a la mierda y no me vuelvas a hablar.

Es muy curiosa la reacción que tiene mucha gente a que alguien le deje de hablar o se enfade con él. Es, casi invariablemente, una reacción de orgullo puro. Una reacción que, de un modo u otro, casi siempre dice "No me importa".

Está claro porque se miente en estos casos: Es una medida de protección. Si el otro no quiere volver a vernos es posible que se vaya a convertir en nuestro enemigos. Y si va a ser nuestro enemigo es posible que nos ataque. Por eso, la mejor manera de evitar el ataque es mostrando fortaleza, intentando intimidad. Así que solemos reaccionar diciendo que no, que el ataque nos va a dar igual, que somos invulnerables a su ataque porque esa persona siempre nos ha dado igual. Cuanto más fuerte sea nuestra reacción de pasotismo, más indicamos que el otro, en realidad, sí nos importa.

Tomás, sin embargo, es fuerte y por eso es sincero: "Pues es una pena. Ya lo siento. Me gustaría volverte a hablar. Si quieres llamarme ya tienes mi móvil."

Vuelve a casa. En parte satisfecho: Cree que no volverá a verla y eso le tranquiliza. No es que no quiera volver a verla, pero no quiere poner en peligro su relación con Matilde. Ahora, por mucho que le duela, es una relación vedada, tabú. Y para evitar que le pillen lo mejor que puede hacer es dejarlo cuanto antes. Vuelve a casa con la conciencia tranquila. Pero entonces se acuerda de la amiga que no sabía de la cena. Al llegar a casa se ha olvidado de que le intranquilizaba. Pero sigue intranquilo.

Definición de amor 4

Tomás y Matilde ven series juntos y las ven, normalmente, comiendo una pizza. Tomás es mucho más grande que Matilde y come mucho más, pero las pizzas las cortan a medias. Él se come los bordes de pan, que a ella no le gustan.

Supongo que eso sería una buena definición del amor: Hacer algo injusto para convertirlo en equitativo.

Supongo que es una buena definición porque las pizzas son pequeñas, pero así ninguno pasa hambre, pero él más que ella.

30 enero 2012

Una historia de miedo

La historia es muy simple. El modo de narrarlo es original e impactante. Sobre todo impactante.

Enlace a la historiaEnlace

(Para los que preguntan: Está abajo. Teneis que bajar con la ruedita del ratón)

NOTA: Es, aunque sea casi evidente, una historia con susto. Sé que dije que no pondría ninguna de estas, porque las odio y no me hacen ninguna gracia. Esta la pongo por dos razones:

Primera y más importante: Aviso de ello.

Segundo, porque no es una "historia con susto", sino que es una historia en la que hay un susto. O sea, que no es un susto pegado con calzador por el simple hecho de asustar.

La espinilla del Dr Rodríguez

El Dr Rodríguez vive en un décimo piso. Como corresponde a su situación privilegiada bien merecida tras años de esfuerzo y estudio, intenta ahorrar todo trabajo físico para dedicarse al trabajo mental.

Es esperable, por tanto, que, debido a esto y a estar en un décimo piso, use el ascensor y nunca las escaleras.

Su ascensor tiene un defecto, y es la lentitud. La lentitud insoportable que hace que caiga en el sopor más lamentable y, si está solo, se dedique a hacer carantoñas al espejo.

Un día, en una de estas carantoñas, se encontró una espinilla y decidió reventársela para pasar el rato. La espinilla mancho el espejo y en lo que buscaba un pañuelo para limpiarlo ¡HORROR! El ascensor estaba parando.

El Dr Rodríguez miró hacia adelante y disimuló, saludó a su vecina con una inclinación de cabeza y miró al infinito.

Pero de reojo vió como ella retiraba la vista de la mancha del espejo para mirarle a él y bajar la cabeza.

La situación es así: Él sospechaba que ella sabía que había pasado, pero no lo sabía seguro.

Gracias a estar fuera del cuento, vamos, gracias a mi, que soy el narrador, podemos saber que pensaba ella.

Ella vió la sangre en la mejilla del Dr Rodríguez y vio la mancha en el espejo.

Por suerte para él, ella estaba totalmente ida de la cabeza y lo que pensó es que se habían peleado. Por eso apretó el siguiente piso y se bajó y huyó. No quería estar en un ascensor con un espejo y un señor que se pelean..

Por desgracia para él, nunca sabrá lo que ella pensaba, así que pensó que se bajaba por asco.

El Dr Rodríguez pasó un día muy avergonzado y empezó a bajar por las escaleras para no volver a usar ese ascensor que se para por sorpresa. Esto le hizo bajar muchos kilos y gracias a ello conoció a la madre de sus hijos.

Cuando, años más tarde de conocerla, antes de tener los hijos, se enfadaron y se separaron, él la envió un día un e-mail diciéndola: "Cuando tenga hijos y me pregunten quien es la persona a la que más quiero en mi vida, no quiero hablarles de ti, quiero señalarte."

Desde entonces, cada lunes, le regala una flor.

25 enero 2012

Conversación

Hablábamos sobre el libro

-Lo único que me ha llamado la atención para mal son algunas expresiones que se me hacen exageradas; "que descolgado había" y cosas así, pero son pocas.
-Son horrorosas. Ãnfulas de escritor adolescente.
-Siempre puedes reeditar, aunque la edición antigua imagino que tendrá su valor para ti.
-¿Cómo? ¿Quién soy yo para mutilar a un clásico?

(Crul, no te he pedido permiso porque tampoco he dicho con quien ha sido la conversación)

23 enero 2012

Definición de amor 3

Tomás suele acariciar a Matilde pegando su mano a la cara y apretando. Es el modo de acariciar de Tomás, que siempre acaricia así porque es mucho mejor. Tomás no entiende lo de acariciar frotando a alguien como si se le quisiera sacar brillo. A no ser que se le de un masaje, claro. Pero la cara no es lugar para masajes. Cuando Tomás acaricia a Matilde ella cierra los ojos y se pega a la mano de Tomás, casi como un gatito.

Supongo que eso sería una buena definición del amor: Sentirse bien por agradar a alguien de un modo que a uno mismo no le da ningún placer.

Supongo que es una buena definición porque consiste en que dar algo sin recibir nada a cambio resulte placentero, con lo que uno mismo se fuerza a hacerlo repetidamente.

Tomás L

Tomás no quiere volver a ver a Penélope. En realidad le da un poco igual. Total, ya tiene novia y no debe y lo del otro día le viene de perlas para olvidarla. Pero en cuanto ve otra llamada de ella y una invitación a cenar no lo duda. Va a cenar con ella y va a volver a intentar acostarse. No en vano, Penélope es muy atractiva. No en vano, seguro que Matilde le engaña, como le engañó su primera novia. O quizá no, pero prefiere no arriesgarse a no engañarla por si luego ella le engaña. Al fin y al cabo, si no aprovecha esta oportunidad y Matilde le deja por otro, él se sentiría imbécil infinito. Así, al menos, si ella le deja por otro él tendrá el consuelo de no haber perdido el tiempo.

Tomás se cita con ella en una cafetería del centro. Se parece tanto a su hermana en los rasgos que, si algún amigo de Matilde le ve por la calle y le describe la chica con la que estuvo, ella dirá que es la hermana de Tomás y se quedará tranquila. Van directamente a su casa, porque Penélope ya tiene la cena preparada. Cenan y esta vez hacen el amor hasta el final. Penélope dice que le encanta. A Tomás también le encanta. Penélope, más ducha que Matilde, hace el amor mucho mejor, se mueve más, hace más trucos, le pone más ganas.

Cada vez que te acuestas con alguien nuevo descubres una cosa nueva, un movimiento nuevo, un pensamiento nuevo, una forma nueva.

Cuando Tomás abraza a Penélope, tras la consumación del coito, recuerda aquello nuevo que le hizo Matilde. Recuerda como tocó su pezón como si fuera una armónica, mordiéndolo con los labios y moviéndolos de lado a lado. Y eso le intranquiliza otra vez. Tiene que investigar lo de la cena. Se le había olvidado.

22 enero 2012

Jueves

Oh. No lo había anunciado en el BOE (Boletín Oficial del Eugenio). Se puede comprar aquí

Más por venir.

17 enero 2012

Definición de amor 2

Tomás bromea y Matilde no lo entiende. Entonces Tomás le mira como buscando algo, entrecerrando los ojos y girando el cuello y Matilde le devuelve la mirada. Tomás exagera más el gesto torciendo más el cuello y Matilde le imita. Entonces se besan y Tomás procede a explicarle la broma y a Matilde le hace gracia.

Entonces le agarra la mejilla y le besa con fuerza y ella sonríe más.

Tomás se ha pasado muchos años intentando hacer feliz a Matilde. Eso le gusta, eso quiere.

Supongo que eso sería una buena definición del amor: Vivir para hacer feliz a otra persona. Que tu felicidad dependa de la de otra persona.

Supongo que es una buena definición porque cada uno busca su propia felicidad y de este modo se obliga al amado a hacer feliz al amante para ser feliz el mismo.


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